Yoga
Artístico
En la actualidad, debido al constante cambio que tiene la humanidad,
se ve claramente cómo el ser humano vive más acelerado, más presionado
por cumplir con los roles que impone la sociedad, que tiene la tendencia
a darle más prioridad al plano físico (material), que a los otros planos
(mental y espiritual). En ese aspecto, las actividades de las personas
se vuelven más superficiales y carentes de objetivos, con respecto a
su verdadero ser.
La mayoría de las personas cree (piensa) que es un ser pensante, pero
(siempre hay un pero) qué pasaría si cambiamos el concepto y, en vez
de ser pensantes proponemos que las personas se vuelvan seres sintientes,
que no reaccionen de manera irracional frente a un estímulo externo,
sino que puedan sentir (no reaccionar), ya que el sentir nos conecta
con la inteligencia y de esa manera podemos accionarnos (no reaccionar)
de acuerdo a cada necesidad.
La idea de este artículo no es filosófico, sino entender que podemos
volvernos más "sintientes" a través de actividades que nos conecten
con el sentir. Hay innumerables posibilidades de acceder al sentir,
con actividades como el Tai-chi, Chi-kung, Yoga, Meditación.
Dentro del Yoga, hay diferentes posibilidades; hoy vamos a mostrarles
(lo ideal sería que lo practiquen) una forma muy interesante de hacer
Yoga que se llama Yoga artístico. Como su nombre lo indica, se trata
de mostrar la estética y belleza en cada postura, sin perder la esencia
del yoga, que es hacer conciente lo inconciente.
En yoga artístico, se tienen en cuenta muchos aspectos en cuanto a su
correcta realización; lo más importante es la columna vertebral, que
es el sostén físico, mental y emocional en la persona. En India, a nadie
se le pregunta la edad, basta con mirar la columna, así se sabe cuánto
y cómo ha vivido la persona. A veces, vemos personas de 30 años con
columna de una persona de 75 años, o también vemos a personas de 80
años con una columna de 30 años, es por cómo viven.
Hay 6 movimientos de columna: flexión anterior y posterior, lateral
y torsión izquierdo y derecho. Además, se tiene en cuenta la armonía
de movimiento, ya que una postura sucede a otra, formando una coreografía,
que se realiza al compás de una música determinada; se tiene en cuenta
también la fuerza, equilibrio, elongación y la flexibilidad articular.
El yoga artístico no es algo nuevo, en la India antigua, ya se practicaba
como modo de acercamiento entre estados (la India se divide geográficamente
en estados); también para mostrar dónde se practicaba mejor el yoga
postural, la entonación de mantras y la práctica de pranayama (técnicas
de respiración energética).
La práctica del yoga artístico desarrolla la capacidad de sentir (en
otra entrega nos vamos a explayar sobre el significado de sentir), ya
que el practicante debe escuchar la música e interpretar por medio de
las posturas, el significado de cada acorde musical, y plasmar con el
cuerpo (emocional), movimientos provenientes del corazón (sentir) de
esa manera se conecta con el aquí y ahora, que lo hace fluir en un presente
continuo.
Dese el lujo de practicar yoga artístico y conéctese con sus fibras
más íntimas a través de la respiración, que es el puente entre el cuerpo
y la mente.
De esa unión se establece la postura psico-física; cuando la mente y
el cuerpo se alinean en una postura, el aspecto emocional queda a flor
de piel. En ese momento, empezamos a sentir.
Armando R. Acuña (Tulsi)
El Tercer Ojo, edición Nº 2
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